viernes, 16 de diciembre de 2016

Interrelación entre 

el ciclo de Capital y el ciclo de Explotación


Extracto de un artículo de economía de yirepa.es 


En muchas ocasiones presenciamos cómo empresas con un ciclo de explotación de escasa velocidad, mantienen una actividad productiva alta, con el consiguiente consumo de activo fijo. Es un hecho que hemos podido comprobar recientemente al inicio de la crisis de 2008. Empresas que no han renunciado al ritmo que venían llevando años atrás, asumiendo unos altos costes de explotación y de capital que no compensaban con los escasos ingresos por ventas.

Ante esta situación, lo más lógico sería buscar inmediatamente esa sincronización entre ambos ciclos. Sin embargo, lo más usual en las empresas para solventar esta situación ha sido acudir a la deuda. Segundo error, ya que, ante esta situación lo más seguro es que no puedan afrontar la devolución de la deuda encaminando a la empresa a la quiebra.


Podemos concluir que la duración de cada ciclo y su velocidad de giro exigirán distintas necesidades de inversión y de financiación. La sincronía entre los ciclos de explotación y de capital es algo que debe tenerse muy en cuenta, con la misma exigencia que el equilibrio que debe existir entre las diferentes partidas de la estructura económica y financiera. 

Las empresas adquieren y mantiene sus maquinarias, naves, terrenos, etc. (Activo Fijo) para poder elaborar sus productos (Activo circulante).


A su vez, los elementos del activo circulante son necesarios para que los bienes del activo fijo puedan funcionar correctamente. La actividad de la empresa consiste en invertir en activo fijo para obtener un beneficio que permita mantener y renovar ese activo (ciclo largo) y, al mismo tiempo, fabricar, vender y cobrar los bienes o servicios que ese activo produce (ciclo corto).


Una vez que se pone en marcha el ciclo de capital (mediante la adquisición de activos fijos) se inicia el movimiento del ciclo de explotación (producción de bienes para vender) y a partir de ahí, un ciclo induce al otro.

El ciclo de capital propicia el funcionamiento del ciclo de explotación y éste, a su vez, retorna parte de su rendimiento al ciclo de capital.


Como hemos apuntado anteriormente, los elementos del activo fijo (maquinaria, instalaciones, etc.) se deterioran por el paso del tiempo. Van perdiendo valor. Esta pérdida no queda registrada en ninguna transacción y, por lo tanto, no afecta al beneficio. Para corregir esta situación se crea el Fondo de Amortización. Es decir, creamos un gasto para que, de esta manera, una parte del beneficio quede reservado cada año. De esta forma, al final de la vida útil de cada elemento del activo fijo tendremos un fondo suficiente para poder reponerlo.


Es decir, cada vez que vendemos nuestros productos, una parte del beneficio que obtenemos de su venta se destina a este Fondo de Amortización, que servirá para reponer en un futuro el activo fijo desgastado por su uso.


Por este motivo, una de las cuestiones básicas en finanzas es buscar constantemente la sincronía entre el ciclo de capital (activo fijo) y el ciclo de explotación (activo circulante).



A mayor velocidad de giro de un ciclo menor duración de dicho ciclo


Si partimos de una situación normal, nos encontraremos con un ciclo de explotación que tiene una velocidad de giro superior a la del ciclo de capital. Es decir, el ciclo de explotación tiene una menor duración que el ciclo de capital.


Pues bien, si por algún motivo debemos intensificar la fabricación (p. ej.: recibimos un elevado número de pedidos), estamos aumentando la velocidad del ciclo de explotación (y disminuyendo, por lo tanto, su duración). Esto provocará, a su vez, aumento también de la velocidad del ciclo de capital; es decir, disminuirá su duración, ya que estaremos realizando un uso más intenso de los elementos del activo fijo (maquinarias, instalaciones, etc.), es decir, aumentando su desgaste y ello exigirá una renovación anticipada de dichos equipos.


Por el contrario, ante una situación de crisis (escasa demanda de nuestros productos), nuestro ciclo de explotación durará más tiempo, debido sobre todo a la ralentización en las ventas. Esta reducción de la velocidad del ciclo corto también reducirá la velocidad del ciclo largo, que verá aumentada su duración, debido al bajo uso que se le está dando al activo fijo.


A mayor velocidad del ciclo de explotación,
mayor velocidad del ciclo de capital


Todo esto parece muy lógico. Sin embargo, es una cuestión a la que no suelen poner mucha atención los responsables financieros de las empresas. No consideran lo importante que es mantener la sincronización entre los dos ciclos.




Ver artículo completo "Los Ciclos Internos de la empresa"

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